Errores comunes al usar el aire acondicionado del coche (y cómo evitarlos)

El aire acondicionado del coche es un aliado imprescindible en verano, pero su uso incorrecto no solo puede afectar al confort durante la conducción, sino también a la eficiencia energética del vehículo y al buen estado del sistema. Con temperaturas que pueden superar fácilmente los 60 °C en el interior de un coche expuesto al sol, es fundamental conocer cómo utilizar la climatización de forma adecuada. A continuación, repasamos los errores más comunes y cómo evitarlos.

Encender el aire al máximo nada más entrar

Uno de los errores más habituales en los días de calor es subir al coche y encender el aire acondicionado al máximo, con la esperanza de enfriar rápidamente el habitáculo. Sin embargo, si el coche ha estado al sol, la temperatura interior puede ser tan elevada que el sistema necesitará más tiempo y esfuerzo para alcanzar un ambiente confortable.

Consejo: Antes de activar el aire acondicionado, abre puertas y ventanas durante al menos un minuto para ventilar el interior. Así, el calor acumulado se disipará de forma natural y el sistema de climatización trabajará de forma más eficiente. Una vez ventilado, cierra el coche y pon el aire con una temperatura razonable, no al máximo.

 

Usar constantemente la recirculación del aire

El botón de recirculación impide que el aire exterior entre al habitáculo, haciendo que el sistema enfríe solo el aire que ya está dentro. Aunque puede ayudar a enfriar más rápido en momentos puntuales, mantenerlo activado durante todo el trayecto puede provocar que los cristales se empañen y el aire se vuelva más cargado.

Consejo: Utiliza la opción Auto de la climatización si está disponible. Así, el sistema ajustará automáticamente el flujo de aire y la temperatura según las necesidades del habitáculo, garantizando un ambiente más homogéneo y saludable.

 

No encender el aire en mañanas frescas

En muchas zonas, las primeras horas del día pueden ser más frescas incluso en verano. Esto lleva a algunos conductores a no activar el aire acondicionado, aunque el uso del sistema puede seguir siendo necesario.

Consejo: Aunque la temperatura exterior no sea alta, es recomendable activar el aire acondicionado a una temperatura moderada. Esto evita la formación de vaho en los cristales si se produce un contraste de temperatura y ayuda a mantener una circulación de aire estable en el interior.

 

Dirigir mal los difusores

La sensación de que “no llega el aire” es habitual cuando los difusores del salpicadero están mal orientados. Muchas veces se enfocan directamente a la cara, lo que no solo puede ser molesto, sino poco efectivo para enfriar el coche en general.

Consejo: Orienta los difusores hacia arriba y no directamente al rostro. De este modo, el aire se distribuirá por todo el habitáculo de forma más uniforme, lo que mejora la sensación térmica para todos los pasajeros.

 

Olvidar el mantenimiento del sistema

Como cualquier otro componente del coche, el sistema de aire acondicionado también requiere un mantenimiento periódico. Con el paso del tiempo, los filtros se obstruyen y el rendimiento disminuye.

Consejo: Revisa y cambia los filtros del sistema cada 15.000 o 20.000 km, dependiendo del uso y del entorno (ciudades con más polvo o contaminación requieren más atención). Así evitarás pérdidas de caudal o de potencia en el sistema de climatización.

En definitiva, usar correctamente el aire acondicionado es clave para conducir con comodidad y seguridad durante los meses de calor. Con unos pocos gestos y algo de atención, tu coche y tus pasajeros lo agradecerán.

Artículo del de la categoría: Magazine