Problemas de la batería en vehículos eléctricos

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Primer plano de una batería de coche

Puede sorprenderle saber que, tanto si conduce un vehículo híbrido con un motor de combustión interna (MCI) combinado con una batería de 48 o 350 voltios, como si conduce un vehículo totalmente eléctrico (VE) equipado con una batería de más de 400 voltios, su vehículo también incorpora una batería de automóvil «tradicional» de 12 voltios. 

Esto es importante porque, en toda Europa, al igual que ocurre con los vehículos equipados con motor de combustión y solo por detrás de los problemas relacionados con los neumáticos, las averías de la batería de 12 voltios constituyen la causa más frecuente de asistencia en carretera, incluso en los vehículos eléctricos.

¿Por qué ocurre esto?

Desde el lanzamiento de las primeras marcas pioneras de vehículos eléctricos, como Tesla, hace más de una década, y gracias al decidido impulso de los gobiernos de toda Europa, prácticamente todos los fabricantes de vehículos han incorporado una amplia gama de híbridos y vehículos eléctricos a sus catálogos. 

Para lograrlo, ellos y sus socios proveedores han invertido cientos de millones de euros en el desarrollo de los motores eléctricos, los sistemas de control y los paquetes de baterías de alto voltaje necesarios para hacer viables estos vehículos. 

Sin embargo, a pesar de la inversión realizada en estas tecnologías, no todo en estos vehículos es nuevo, ya que los sistemas de 12 voltios siguen siendo tan esenciales en los vehículos eléctricos como en los automóviles convencionales para desempeñar funciones fundamentales. Entre ellas se incluyen no solo la alimentación del sistema de iluminación, tanto interior como exterior, sino también el cierre centralizado, los asientos y elevalunas eléctricos, la radio, la alarma y otros sistemas de seguridad. Asimismo, suministra energía al ordenador de a bordo y a los sistemas de diagnóstico del vehículo e incluso desempeña un papel en la activación de la batería principal de alto voltaje. Todos estos sistemas ejercen una carga considerable sobre la batería de 12 voltios. 

Esto se debe a que, a diferencia de un vehículo convencional con motor de combustión, en el que, tras proporcionar un gran impulso de energía para accionar el motor de arranque, la batería se recarga mediante un alternador, en un híbrido o un vehículo eléctrico la batería de 12 voltios se carga a través de la batería de alto voltaje y se descarga por todos los sistemas de 12 voltios del vehículo. Como consecuencia, pasa continuamente por numerosos ciclos de carga, descarga y recarga, algo que muchas baterías no soportan especialmente bien. 

Independientemente de que su vehículo sea totalmente eléctrico o incorpore un motor de combustión, el mantenimiento de la batería de 12 voltios depende del sistema de gestión de la batería del vehículo, y es precisamente aquí donde puede surgir un posible conflicto de intereses.

¿Cuál es el problema?

Dado que la denominada «ansiedad por la autonomía» ha sido tradicionalmente uno de los principales obstáculos para la adopción de los vehículos eléctricos, los fabricantes desean maximizar la autonomía que pueden ofrecer a sus clientes. Para conseguirlo, el sistema de gestión de la batería debe, en ocasiones, encontrar un equilibrio entre mantener la batería de 12 voltios en un estado óptimo de carga y optimizar la autonomía del vehículo. 

Esta situación es especialmente probable cuando la batería de alto voltaje alcanza un nivel de carga del 20 % o inferior, lo que puede provocar que la batería de 12 voltios no reciba una carga suficiente. Como consecuencia, disminuye su capacidad para alimentar los sistemas que dependen de ella y también se reduce su vida útil. 

Otro factor que afecta a la vida útil de la batería de 12 voltios es la avanzada tecnología incorporada en los vehículos modernos. Su conectividad permanente y la gran cantidad de aplicaciones que pueden ejecutar, como la posibilidad de «despertar» el vehículo de forma remota y activar el sistema de 12 voltios, pueden requerir miles de activaciones al día. Esto puede descargar considerablemente la batería de 12 voltios y dejar al conductor con un vehículo completamente inmovilizado. 

Por ejemplo, dejar el vehículo estacionado durante un par de semanas en el aparcamiento de un aeropuerto puede resultar especialmente crítico, ya que la batería de alto voltaje puede descargarse de forma significativa. Esto puede repercutir negativamente en el estado de la batería de 12 voltios y hacer que no tenga suficiente energía para llevarle de vuelta a casa sin necesidad de recargarla previamente.

¿Qué puede hacer?

Aunque los fabricantes trabajan continuamente para actualizar sus sistemas cuando detectan este tipo de problemas, es posible que usted ya haya experimentado algunas de las situaciones descritas. No obstante, puede reducir considerablemente el riesgo actuando de forma preventiva. 

Lo primero es asegurarse de que su vehículo eléctrico esté correctamente cargado siguiendo las recomendaciones del fabricante. 

Otra medida recomendable es acudir a un taller independiente de confianza para que comprueben el estado de la batería de 12 voltios y le indiquen si puede sustituirse por una versión mejorada, como una batería AGM, que está mejor preparada para soportar los repetidos ciclos de carga y descarga mencionados anteriormente. 

Aplicando estas dos sencillas medidas reducirá de forma significativa el riesgo de convertirse en una de las numerosas estadísticas europeas de averías en carretera mencionadas anteriormente.

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